sábado, 14 de enero de 2017

Viaje a través del cristal (George Sand) - Reseña

Esta entrada forma parte del proyecto Adopta una autora 






"El artista ha nacido viajero; todo es viaje para su espíritu y, sin abandonar el amor de la lumbre o las enramadas de su jardín,  está autorizado a recorrer todos los caminos del mundo. Dele cualquier cosa a leer o a mirar, estudio árido o risueño: se apasionará por todo lo que le sea nuevo." (Pag. 15-16)

¿Se puede hablar de fantasía introspectiva? porque es lo que se me viene a la mente con esta novela corta, al parecer muy distinta a otras novelas mucho más conocidas de la autora como "Indiana" o "Consuelo".  Los que han leído otras obras de George Sand mencionan que entre sus elementos principales está el retratar la vida en el campo, personajes aristócratas y campesinos, también por supuesto, hay reflexiones respecto a situaciones que atraviesan las mujeres, diferentes modos de ser mujer como en "Valentina".

"Viaje a través del cristal" en cambio, se aleja bastante de lo mencionado, la historia ni siquiera está ambientada en Francia, sino en Alemania, exactamente en la ciudad de Fischhausen. Aún así, será una mujer la que ejerza la más fuerte y definitiva influencia en la vida del protagonista, por ella, replanteará su manera de pensar. Asimismo, la descripción de minerales entre otros temas relacionados con las ciencias naturales estarán muy presentes en este libro.

Obra publicada en 1864, la cual cuenta con tan sólo cuatro capítulos, también es conocida como "Laura. Viaje a través del cristal". La edición que he utilizado para la lectura y presente reseña es del año 2000 a cargo de la Editorial Astri S.A., la traducción ha sido realizada por María Cristina Davie, además cuenta con una nota preliminar escrita por Silvia Berlanga.

Esta historia comienza cuando una persona llega a la tienda de antigüedades del Sr. Hartz y le llama la atención una geoda, esta cae y se rompe, a raíz de ello se habla del arte, de las geodas y la atracción que estas pueden producir. Después el dueño entrega al visitante un manuscrito que escribió cuando era joven contando su historia.

A partir de ahí es que empezamos a acompañar a Alexis Hartz en sus inquietudes y los extraños sucesos que ocurrirán a raíz del reencuentro con su prima Laura. 

Alexis es un joven que ha crecido en el campo, ha jugado y explorado, hasta que finalmente le toca pasar a la vida adulta. "¡Qué distancia había desde ese mundo muerto en el que estaba relegado, a las delicias sin fin y sin nombre de mi vagabundeo!" (Pag. 19) Trabajar con su tío apodado "Tungstenius" y estudiar con él le resultará árido, parece que nada ni nadie lo sacará de su posición, hasta que se reencuentra con su prima Laura. Será ella quien lo introduzca y guíe en un mundo distinto, literalmente se internan en el interior de una geoda: "Estaba con Laura en el centro de la geoda de amatista que adornaba la vitrina de la galería mineralógica ..." (Pag. 30)

Dentro de la geoda, Laura es como si fuera otra persona, cuyas palabras encierran una sabiduría que para entenderlas se necesita una apertura que haya traspasado lo racional. Ella explica a Alexis su opinión de porqué dentro del cristal se ven diferentes uno al otro: Dos almas, una que existe con la persona en este mundo y otra aún no conocida que vendría a renovar a esta persona en otras vidas.

No obstante, desde el principio la autora nos va mostrando que las explicaciones de Laura, incluso los reproches hacía la inmadurez de Alexis, es decir, todo lo dicho en el territorio de los cristales es producto de la mente de Alexis, quien canaliza a través de la escritura la inquietud e impotencia que le causa el futuro matrimonio de la joven con Walter, otro joven de carácter y forma de pensar muy diferente al del protagonista, pero aún así le tiene en alta estima. De todos modos, a pesar de la certeza de que parte de la historia es imaginación de Alexis, se llega a un punto en el cual ya no se sabe qué es real y qué es fantasía.

Antes de pasar a comentar un poco sobre otro personaje que podría ser una especie de antagonista, deseo mencionar lo que cada personaje principal viene a simbolizar:

Alexis. - Un viajero (Podría ser cualquier de nosotros, si tenemos la inquietud requerida)
Laura (la del cristal). - Idealismo, espiritualidad, pureza.
Tungstenius. - Materialismo científico
Walter. - Utilitarismo
Nasías. - Ambición, violencia, fanatismo

Alexis conoce a su tío Nasías (Padre de Laura). Él es el único que cree cierto su viaje al interior de la geoda (ni siquiera la misma Laura, la de la realidad, considera que sea verdadero lo que dice), con la diferencia de que mientras Alexis tiene la convicción de que lo visto dentro de la geoda pertenece a un plano espiritual, Nasías cree en la existencia de un lugar así en físico, en la tierra. Ambos terminarán viajando al Polo Norte, donde nuestro protagonista estará entre el delirio y la exploración.

Mientras Laura (la del cristal) influye en Alexis debido al amor que él siente por ella, en cambio, la influencia de Nasías es debido a un diamante que en parte anula la voluntad de Alexis, como si ese elemento contuviera una especie de "magia".

Nasías es exaltado, una mezcla de hombre que cree en lo que va más allá de lo racional con la ambición propia de un hombre que busca riqueza (no una común, sino la de los cristales debajo de la tierra).

George Sand a través de sus personajes nos obsequia reflexiones muy dignas de tomar en cuenta, como por ejemplo, una de las impresiones de Alexis durante su travesía en el Polo Norte:

"Esas regiones fantásticas oprimen el corazón del hombre, porque no aborda sus implacables amenazas sin haber hecho el sacrificio de su vida, y porque en todo momento la siente desquiciada  por fuerzas que su ciencia, su coraje y su ingenio aún no han podido vencer; más en la excepcional situación en la que me encontraba, el cuerpo protegido por un bienestar inexpresable y el espíritu sumergido en una serenidad más sorprendente todavía, no veía sino lo grandioso, lo curioso, lo embriagador del espectáculo" (Pag. 80)
Así como aquel, hay otros pasajes cuya lectura es placentera y/o nos pueden llevar a la reflexión.

"¿Qué hacéis aquí, donde el hombre no es nada y donde nada está hecho para él?" (Pag. 106). Esto es lo que piensa Alexis que podría decir una región forestal que está recorriendo.
"El hombre es un niño-me dijo-. El estudio y examen de la naturaleza no le bastan. Es preciso que su imaginación le proporcione leyendas y ficciones pueriles, en tanto que lo maravilloso llueve del cielo sobre él sin que ningún mago se mezcle en ello". (Pag. 83). Esto es lo que Nasías le dice a su sobrino Alexis durante su viaje al Polo Norte.


George Sand nos muestra que recorrer la fantasía puede ser un camino necesario para apreciar mejor nuestra realidad, porque no podemos vivir únicamente a base de idealismo, también necesitamos lo terrenal, tal como Alexis, quien en un momento dado manifestó: 

"Jamás me sucederá decir como Walter que la forma y el color no significan nada y que lo bello es una palabra vana; pero he sido criado en el campo, Laura: siento que el aire y el sol son las delicias de la vida, y que a uno se le atrofia el cerebro en un joyero, por magnífico y colosal que éste sea. Daría todas estas maravillas que están alrededor de nosotros por un rayo de luz matinal y el canto de una curuca, o solamente una langosta en nuestro jardín de Fischausen."


1 comentario:

  1. Buena reseña, Claudia.
    El argumento de la novela me parece muy interesante y totalmente original (en el contexto de la época). Anotaremos este viaje en la lista de lecturas pendientes. Bellísima la frase de la novela que has elegido como inicio de la entrada. Nos leemos!

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Diario literario # 4 (Julio 2017)